VOLCANES
martes, 18 de noviembre de 2008
GALERAS (COLOMBIA)
martes, 7 de octubre de 2008
NEVADO DEL RUIZ (COLOMBIA)
El 13 de noviembre de 1985 el V. Nevado del Ruiz entró en erupción y los flujos piroclásticos que fundieron su manto glaciar generaron varios flujos de lodo, así: en la hoya del Magdalena por las vaguadas de los ríos Gualí, Lagunillas y su afluente el Azufrado; en la hoya del Cauca por las vaguadas del Molinos y la quebrada Nereidas, ambos a su vez afluentes del Rio Claro y el cual desemboca en el Rio Chinchiná. Estas corrientes de lodo y las anteriores avanzaron cuesta abajo hasta encontrar los principales poblaciones localizadas donde los ríos encuentran sus valles de salida, alcanzando en su recorrido distancias entre 70 y 100 km.
Viviendas campesinas y pequeñas poblaciones rurales, además del poblado de Armero, fueron devastados por estos fenómenos a su paso. La población de Armero fue la que más sufrió; quedó completamente arrasada y murieron casi 21.000 de sus 25.000 habitantes; también perdieron la vida otros 3.000 habitantes en otros lugares y pequeños poblados. Los flujos de lodo causaron, además, 5.000 heridos y la destrucción de unas 5.000 viviendas en ésta, que fue la segunda erupción volcánica más devastadora en el siglo XX, después de la erupción del Monte Pelado en 1902. Antiguamente sus pobladores indigenas lo llamaban KUMANDAY.
Documental Volcano Hell de la BBC
Este documental narra la historia de la evolución de las predicciones de las erupciones volcánicas después de esta tragedia y el método final descubierto por Bernard A. Chouet
EL PARQUE NACIONAL DE TIMANFAYA, LANZAROTE (ESPAÑA)
Fue declarado Parque Nacional el 9 de agosto de 1974. Ocupa una extensión de 51,07 km² del suroeste de la isla. Se trata de un parque de origen volcánico. Las últimas erupciones se produjeron en el siglo XVIII, entre los años 1730 y 1736. Cuenta con más de 25 volcanes, siendo algunos emblemáticos, tales como la Montaña de Fuego, Montaña Rajada o la Caldera del Corazoncillo. Aún presenta actividad volcánica, existiendo puntos de calor en la superficie que alcanzan los 100–120°C y 600°C a 13 metros de profundidad.
Este hábitat volcánico se encuentra en las primeras etapas de la sucesión ecológica (en total se encuentran unas 180 especies vegetales), por lo que es un lugar excelente para el estudio de los procesos de colonización y sucesión.
En 1993, UNESCO le otorgó la calificación de Reserva de la Biosfera a toda la isla. También es Zona de Especial Protección para las Aves (1994).
RELATO DEL CURA PÁRROCO DE YAIZA
"El 1º de Septiembre (de 1730) entre las nueve y diez de la noche la tierra se abrió de pronto cerca de Timanfaya a dos leguas de Yaiza. En la primera noche una enorme montaña se elevó del seno de la tierra y del ápice se escapaban llamas que continuaron ardiendo durante diez y nueve días. Pocos días después un nuevo abismo se formó y un torrente de lava se precipitó sobre Timanfaya, sobre Rodeo y sobre una parte de Mancha Blanca. La lava se extendió sobre los lugares hacia el Norte, al principio con tanta rapidez como el agua, pero bien pronto su velocidad se aminoró y no corría más que como la miel. Pero el 7 de septiembre una roca considerable se levantó del seno de la tierra con un ruido parecido al del trueno, y por su presión forzó la lava, que desde el principio se dirigía hacia el Norte a cambiar de camino y dirigirse hacia el NW y WNW. La masa de lava llegó y destruyó en un instante los lugares de Maretas y de Santa Catalina, situados en el Valle. El 11 de Septiembre la erupción se renovó con más fuerza, y la lava comenzó a correr. De Santa Catalina se precipitó sobre Mazo, incendió y cubrió toda esta aldea y siguió su camino hasta el mar, corriendo seis días seguidos con un ruido espantoso y formando verdaderas cataratas. Una gran cantidad de peces muertos sobrenadaban en la superficie del mar, viniendo a morir a la orilla. Bien pronto todo se calmó, y la erupción pareció haber cesado completamente.
El 18 de Octubre tres nuevas aberturas se formaron inmediatamente encima de Santa Catalina, que arden todavía y de sus orificios se escapan masas de humo espeso que se extienden por toda la isla, acompañado de una gran cantidad de escorias, arenas, cenizas que se reparten todo alrededor, viéndose caer de todos los puntos gotas de agua en forma de lluvia. Los truenos y las explosiones que acompañaron a estos fenómenos, la obscuridad producida por la masa de cenizas y el humo que recubre la isla forzaron más de una vez a los habitantes de Yaiza a tomar la huida, volviendo bien pronto, porque estas detonaciones no aparecieron acompañadas de otro fenómeno de devastación" .
El relato continúa con la descripción de la catástrofe. Los científicos han estimado que el volumen de lava pudo alcanzar un 1 Km3 (=1000 millones de m3) y modificó por completo la antigua morfología de la isla.
KRAKATAU (INDONESIA)
Antes se pensaba que las grandes explosiones fueron debidas a vapor extremadamente caliente, generado cuando las paredes del volcán se fracturaron y entró agua del océano dentro de la cámara de magma. Investigaciones actuales revelan que las primeras erupciones vaciaron parcialmente la cámara de magma, permitiendo la entrada de nuevo magma a temperaturas muy superiores, generando gases que incrementaron la presión de manera incontrolable.
La isla explosionó con una energía de 200 megatones, o sea 10.000 veces mas poderosa que la bomba de Hiroshima (apodada por los norteamericanos Little Boy). La explosión se oyó hasta en Madagascar y en Australia (ambos a unos 7600 km de distancia). Los tsunamis subsiguientes a la explosión alcanzaron los 40 m de altura y destruyeron 163 aldeas (incluyendo el faro de una de ellas, Fourth Point, del que sólo quedó la base) a lo largo de la costa de Java y Sumatra, ahogando a un total de 36.000 personas. La ceniza de la explosión alcanzó los 80 km de altitud. Tres años después, los observadores de todo el mundo describían el crepúsculo y el alba de brillante colorido, producido por la refracción de los rayos solares en esas partículas minúsculas.




Anotación del W.H.Besse:
una pesada nube negra que se elevaba desde la dirección de la isla de Krakatoa; el barómetro cayó una pulgada de golpe, subiendo y bajando de pronto una pulgada cada vez; llamé a toda la tripulación, aferré todas las velas firmemente, lo que apenas se había terminado cuando la turbonada golpeó el barco con fuerza terrorífica; dejé caer el ancla de babor y toda la cadena en la cajonada, mientras el viento aumentaba hasta un huracán; dejé caer el ancla de estribor; se había estado oscureciendo desde las 9 de la mañana y, cuando la turbonada nos golpeó, era más oscuro que ninguna noche que yo hubiera visto; era medianoche a mediodía; una fuerte lluvia de cenizas llegó con la grupada, y el aire era tan denso que se hacía difícil respirar; noté asimismo un fuerte olor de azufre, y todos los tripulantes pensaban que iban a ahogarse. Los terribles ruidos procedentes del volcán, el cielo lleno de relámpagos, bífidos, que corrían en todas direcciones y que hacían la oscuridad más intensa que nunca; el aullido del viento a través del aparejo, todo formaba una de las escenas más salvajes y horribles imaginables, una escena que nadie a bordo olvidaría jamás, pues todos creían que habían llegado los últimos días de la Tierra. El agua se dirigía hacia nosotros desde la dirección del volcán a una velocidad de 12 millas por hora; a las 4 de la tarde el viento se había moderado, las explosiones casi habían cesado, la lluvia de cenizas ya no era tan intensa; de este modo pude ver las cubiertas; el barco estaba recubierto con toneladas de finas cenizas parecidas a piedra pómez, que se pegaban a las velas, a los aparejos y a los mástiles como cola.
VESUBIO (NÁPOLES, ITALIA)
"El 24 de Agosto, hacia la una de la tarde, mi madre hizo observar a mi tío una nube de tamaño y de aspecto extraño. No se distinguía bien a que distancia de la montaña estaba, aunque después se supo que se debía al propio Vesubio".
Plinio el viejo era el jefe de la flota de Miseno. Según el relato de su sobrino, al parecer se dio cuenta que el Vesubio entraba en erupción y decidió cruzar la bahía con algunos barcos en misión de rescate. No pudieron desembarcar en ningún lugar cercano a la montaña a causa del calor y la espesa lluvia de cenizas y piedra pómez (Trozos de lava solidificada), de modo que se dirigieron a la ciudad de Estabias, situada a 5 km. al sur de Pompeya, donde Plinio el viejo se refugió en casa de su amigo. Desde allí podían ver el Vesubio, del que "Brillaba en varios puntos extensas capas de fuego y llamas impetuosas, a cuyo resplandor contribuía la obscuridad de la noche".
Cualquier esperanza de llegar a cabo el rescate naval fue abandonada, pues incluso Plinio y su gente se hallaban en gran peligro.
Según el relato de Cayo: "Discutieron si permanecer encerrados o aventurarse afuera, pues las casas se estremecían con violentas sacudidas y parecían estar tambaleándose de acá para allá como arrancadas de sus cimientos.
Por otra parte, afuera existía el peligro de las piedras que caían, aún cuando fuesen ligeras y porosas". Al amanecer dejaron la casa por la playa; pero al aproximarse las llamas y acercarse cada vez más insoportables los humos sulfúricos, el valeroso marino de 56 años, que padecía de asma, sufrió un colapso y murió.
Sus compañeros huyeron entonces para salvarse, y algunos fueron a Miseno y dieron la noticia a Cayo.
Entre tanto, en Miseno, Plinio el viejo y su madre buscaban un lugar abierto, lo más lejos posible de los tambaleantes edificios. "Una horrible nube negra desgarrada por relámpagos zigzagueantes dejaba al descubierto masas de llamas, como rayos pero mucho mayores".
Bajo la lluvia de cenizas, Cayo y su madre se vieron "Envueltos por la noche, no con la oscuridad de una noche sin luna o nublada, sino con la de un cuarto cerrado y sin luces.
Solo se oían los gemidos de las mujeres, el llanto de los niños, el clamoreo de los hombres. Unos llamaban de sus padres, otros a sus hijos, otros a sus esposas. Muchos clamaban a los dioses, pero la mayoría estaban convencidos de que ya no había dioses y esa noche era la última del mundo."
"Finalmente, la oscuridad se hizo menos densa, y después, como si tratase de humo o nubes, se disipó, volvió el día y lució el sol, aunque pálidamente, como cuando se aproxima un eclipse".
La tarde del 25 de agosto - poco más de 24 horas después de haber contemplado por primera vez la horrenda nube que se alzó amenazadoramente sobre el Vesubio - Cayo Plinio y su madre volvían agotados a la villa. Habían escapado, pero otros miles habían perecido y descansaban para siempre bajo una gruesa capa de lava y cenizas.
PLINIO, el joven le escribió con detalle el caos apocalíptico que se produjo. Sus famosas cartas a Tácito constituyen el primer testimonio conocido de un testigo visual de una erupción volcánica. Las ciudades enterradas se sumieron en un olvido casi absoluto hasta el inicio de excavaciones en el siglo XVIII. Desde entonces, las palas han desenterrado, un inestimable tesoro arqueológico y geológico: dos florecientes poblaciones romanas, paralizadas en le momento en que se produjo su destrucción.
El viento transportó la nube de ceniza del Vesubio a la ciudad de Pompeya. Herculano, situado al oeste del volcán, apenas sufrió el embate de la ceniza. Pero las nubes ardientes y plininas que vinieron a continuación rodearon por todas las laderas del volcán y acabaron enterrando a ambas poblaciones.


Aquí puedes ver el documental de la BBC sobre el último día de Pompeya, puedes seguir las demás partes en Youtube.

